- Sara, si nos alcanzan los knuckers, yo no corro. Me tiro en el suelo, me abro de patas y tú sales corriendo a pedir ayuda.
- ¡Pero Raquel...
- ¡Yo me sacrifico por las dos!
Athlone 2003. En un país donde no conocíamos absolutamente a nadie. Donde no conocíamos las costumbres y donde apenas hablábamos su idioma.
¿Te ha pasado alguna vez que una persona o un viaje ha cambiado tu vida? ¿Para siempre? ¿Que llega, te toca el corazón y te sincronizas en una misma onda de expansión?
Las clases eran un coñazo. Yo no aprendí nada. Y aborrecí las hamburguesas. Hasta muchos años después no he vuelto a pisar ni MacDonald's ni Burger King. Ni siquiera para un Macflurry.
Creo que nunca he llorado tanto. Una tristeza que hasta se me acabaron las lágrimas. O eso, o la tristeza acabó por comprender que es más la alegría de lo que te llevas del camino, de la gente que has conocido. De que vas a volver.
- Raquel, algo pasa...¡mis llaves no entran en mi casa!
- ¿En serio? Yo aún no he llegado a la mía.
- ¿Qué hago? ¡No hay nadie dentro!
- Vente para mi casa y te quedas aquí.
- ¡Ok!
...
- ¡¡Sara!! ¡Mis llaves tampoco entran! Aaaarrrrgggghhhh...
- ¿Quedamos a mitad de camino para intercambiarnos las llaves?
Súmale crepes, playas, sol y paraguas, paseos, cuevas, Lila...
Algunos años más tarde...
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| Mogán (Gran Canaria) |